La osteopatía es una terapia destinada a restaurar la salud mediante el tratamiento manual de las estructuras corporales. Mediante un diagnóstico propio, y técnicas precisas, el osteópata devuelve el funcionamiento y la movilidad de cada tejido corporal. Siendo el tratamiento tanto curativo como preventivo.
La osteopatía trata la interrelación que existe entre el sistema músculo-esquelético con el resto del cuerpo y es importante para evitar que aparezcan disfunciones o patologías.
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Sistema musculoesquelético |
Osteomuscular |
Podemos definir la osteopatía como un método de curación manual de las disfunciones somáticas del cuerpo humano en relación con su participación en los procesos patológicos que conducen a la enfermedad, el tratamiento de estas disfunciones estructurales favorece o ayuda en la curación de ciertas enfermedades.
Cada paciente necesita un tratamiento particular. Los osteópatas le diran si es posible ayudarlo con osteopatía y la duración aproximada de su tratamiento de osteopatía para el caso.
Existen ocho principios básicos en la osteopatía, los cuales son ampliamente enseñados en la comunidad osteopática internacional:
Holismo: el cuerpo funciona como una unidad, no como un conjunto de órganos.
Relación forma-función: la estructura de un órgano influye en su función y viceversa.
Homeostasis: el cuerpo posee mecanismos autorregulatorios.
Autocuración: el cuerpo siempre busca su reparación, aunque la enfermedad altere ese esfuerzo.
Influencia interna por medio de acciones externas: las fuerzas externas modifican la forma y función internas.
Circulación: el movimiento de fluidos corporales es esencial para el mantenimiento de la salud.
Inervación: los nervios juegan un papel crucial en controlar los fluidos corporales.
Componente somático de la enfermedad: toda enfermedad se manifiesta de forma externa como síntoma somático.